Mostrando entradas con la etiqueta 2007. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2007. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de agosto de 2009

Un paseo portuense







septiembre 2007. Mi destino, como el del Douro, desemboca en Porto, una ciudad que siempre he sentido mía. Recreamos la vista con los mosaicos de la estación de ferrocarril y recorremos las dos orillas del Duero, resignado a fundirse con el Atlántico con su mezcla de acentos y uvas. Caminamos por las empinadas calles del casco viejo lleno de edificios que van perdiendo lustre y ganando encanto. La ciudad es agradable, al igual que sus gentes y su gastronomía, enriquecida con aportaciones de las colonias.

Por los valles del Draa y el Dades


Octubre 2007. Entre almendros, higueras e impresionantes formaciones rocosas con desfiladeros de hasta 300 metros discurre nuestro recorrido por los valles del Draa y el Dades. El otoño ofrece en estos parajes imágenes impresionistas como ésta.

Yebel Toubkal, el techo norteafricano











octubre 2007. La ascensión al Yebel Toubkal discurre por una senda cuyas únicas dificultades son la fuerte pendiente y la falta de oxígeno. Vamos ganando altitud y de vez en cuando volvemos la vista para contemplar la belleza de este valle. Nos alojamos en Imlil, una coqueta aldea alejada del bullicio de la urbe de Marraquech, a menos de una hora de distancia. Merece la pena dejarse caer por este rincón del Atlas en la que parece haberse detenido el tiempo. Las rutas de senderismo permiten al viajero conocer pueblos de montaña muy similares a los del interior peninsular.

martes, 25 de agosto de 2009

La vida en la Kasbah


Octubre 2007. Un pájaro se refugia tras la celosía de una kasbah museo cercana a Oarzazate, en la que se exponen utensilios y aperos típicos de la región.

Oarzazate en el cine




Octubre 2007. Por estas tierras de Oarzazate, cerca del valle del Draa y las montañas del Atlas, desfilaron personajes como Asterix y Lawrence de Arabia, entre otras ficciones rodadas en Atlas Studios. Un joven bereber se ofrece a enseñarnos la Alcazaba y, de paso, el carné que acredita su instante de gloria como extra en una de las grandes superproducciones rodadas entre estas paredes de barro en las que no hay más acción que la de los vendedores de recuerdos y artesanía

Cuestión de fe

octubre 2007. La limosna, el tercero de los cinco pilares del Islam, pretende "limitar la acumulación de riquezas, purificar el alma de la avaricia y la codicia, ayudar a los pobres y necesitados, crear espíritu de comunidad y ayudar a la creación de obras de utilidad pública como escuelas u hospitales". Los nuevos ricos de la península arábiga se lo pasan por el forro.

lunes, 17 de agosto de 2009

Hendrix en Essaouira











octubre 2007. Buscando la complicidad del oceano que me vio crecer, llegué a Essaouira, un poco hastiado del continuo baño de multitudes de Marrakech. Fue agradable oír gaviotas, quién lo diría, y oler las sardinas recién izadas de los destartalados pesqueros. No lo fue menos pasear por su medina, compartir unas cervezas clandestinas junto a la muralla y jugar al fútbol con un niño en una callejón. Siguiendo los pasos de Hendrix, pedaleé por la costa hacia el cercano pueblo de Diabet y me crucé con un anciano de chilaba que seguramente contaba a su nieta como un día, hace mucho tiempo, se cruzó con un negro cherokee que deambulaba borracho por aquellas dunas móviles. Quise ponerle banda sonora al momento y sonaron en mi cabeza los acordes de "Castle in the Sun". ¿Y el gato? Prometo que así lo vi.

Djema el-Fnaa: Vida después de la vida







octubre 2007. Llegué a la plaza al atardecer, cuando el humo y los olores empezaban a distorsionar los sentidos y las formas en el centro neurálgico de la medina. Escuche sin entender las historias de los cuentacuentos, y quise intuir que se trataba de anécdotas alegres salpicadas de momentos de terror para mantener expectante a la audiencia, dispuesta en círculos casi perfectos en torno al juglar. Observé a los encantadores de serpientes, que compartían arrutinados un canuto al atardecer, esperando que los dihrams cayeran del cielo para dar sentido a tantas horas bajo sol. Vi mujeres y hombres atravesando la plaza, en bici, en moto, en carro, todos ellos de paso, ajenos a todo lo que me sorprendía. Como buen voyeur, me encaramé a la terraza de un bonito café para no perder detalle de todo lo que sucedía a mi alrededor y observé que en este país encontrarte a un amigo en la calle es motivo suficiente para darle dos besos y compartir sin prejuicios un paseo de la mano. Finalmente, traté de entender cómo veían el mundo aquellas mujeres cubiertas por el manto de la tradición de la que escapan sus hijas y supuse que sería algo así como contemplar lo cotidiano en cinemascope.

Marrakech: Gracias a Dios


octubre 2007. "Cuando el viajero llega a Marruecos percibe que entra en otrro mundo, que se encuentra con costumbres de otros tiempos. El marroquí es un hombre sencillo, amable, efusivo y acogedor que fácilmente puede convertirse en nuestro amigo. Ahora bien, para mantenerse en buena relación con ellos, para estar a la altura de las circunstancias, basta con aprender la quaïda: es la costumbre, la tradición, es el estilo, el saber vivir maroquí. Como en todos los países musulmanes, la qüaïda exige que se invoque a menudo el nombre de Dios. Nunca se inicia nada importante, una comida o una conversación o un viaje... sin decir ¡Bismillah!, ¡alabado sea Dios! Cada buena noticia se saluda con ¡Alhamdullah! ¡Gracias a Dios! También así habría yo de concluir la cena". Fragmento de Marrakech, una huida de Juan Carlos García fajardo. ed. Anhthropos. En la imagen, decenas de puestos de comida pueblan la plaza de Djema El Fna en Marrakech

miércoles, 12 de agosto de 2009

Marruecos para occidentales


octubre 2007. De nada vale enfadarse. Estás de viaje y si aplicas el sentido común y te imbuyes en el ritmo magrebí no tardará en llegarte la sensación de visitar un sitio familiar. Muchos os sentís intimidados por el paisanaje que trata de buscarse la vida en los lugares más turísticos de Marruecos, olvidando que episodios similares se suceden a diario en los destinos españoles mas frecuentados por los "guiris". En Marruecos eres un "guiri" y lo serás más aún cuanto más te empeñes en comportarte como tal. Déjate llevar por tus sentidos y atrévete a salirte de los circuitos clásicos para descubrir un pueblo entrañable y, sobre todo, trata de seguir aquel sabio consejo de "donde fueres haz lo que vieres". Por tanto, sonríe. (Imagen, atardecer en Essaouira)